En Las Meninas Velázquez se retrata delante de la pareja real con toda conciencia. Y por eso tiene que buscar complicadas perspectivas y distintos puntos de vista. No era posible poner en primer plano y a todas luces semejante "rebelión".
El reto que indudablemente parecen ser Las Meninas en sus diversos aspectos, queda acentuado por el desafío interior de don Diego, esa tensión que se percibe, sin saber de dónde proviene, en toda la atmósfera, en el aire que envuelve ese momento congelado. Estaba en el pulso de la mano del pintor, lo transmitió con sus largas "manchas distantes".
Recogido del libro "La espalda de Velázquez" de Milagros heredero (propiedad intelectual M-009451/2005
jueves, 19 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario