jueves, 19 de abril de 2007

Velazquez contestatario

En Las Meninas Velázquez se retrata delante de la pareja real con toda conciencia. Y por eso tiene que buscar complicadas perspectivas y distintos puntos de vista. No era posible poner en primer plano y a todas luces semejante "rebelión".

El reto que indudablemente parecen ser Las Meninas en sus diversos aspectos, queda acentuado por el desafío interior de don Diego, esa tensión que se percibe, sin saber de dónde proviene, en toda la atmósfera, en el aire que envuelve ese momento congelado. Estaba en el pulso de la mano del pintor, lo transmitió con sus largas "manchas distantes".

Recogido del libro "La espalda de Velázquez" de Milagros heredero (propiedad intelectual M-009451/2005

domingo, 1 de abril de 2007

LAS MENINAS CONTESTATARIAS

Las Meninas son un acervo de humor por encima de todo, de burla; son el fruto maduro de Velázquez después de su experiencia romana en su segundo viaje. No hubiera podido pintarlas sin los sentimientos y las vivencias que Roma le dieron. Las ha pintado con un señorío tan grande, con una elegancia tan refinada y con una libertad tan inteligente que han hecho algo único de un cuadro que por sus elementos, bien podría haber sido puramente convencional y hasta bufo o grotesco. Pero es lo que fascina. El contraste entre la máxima finura y la soterrada sorna. Es, en definitiva, la reverencia irreverente.

Recogido de "La espalda de Velázquez" de Milagros Heredero (propiedad intelectual M-009451/2005